30 de Agosto de 1955– Dirigiéndose al Presidente del Consejo Superior del Partido Peronista, Dr. Alejandro Leloir, el general Perón solicita permiso para presentar su renuncia a la primera magistratura de la República, sosteniendo: “Se condicionaría la actitud de nuestros adversarios y enemigos políticos a mi retiro del gobierno. Siempre he sido un hombre propenso a escuchar, y creo que, aunque estoy en mi puesto por la voluntad de una inmensa mayoría del Pueblo Argentino, cumple a la dignidad del cargo y al honor del hombre, ofrecer mi retiro”.